Monday, 26 June 2017

Autoevaluación

Tras recopilar mis observaciones sobre diferentes cuestiones en mi ‘Punto de partida’, en ‘Una imagen y 1000 palabras’ y seleccionar con detenimiento las muestras que más me han marcado dentro de mi proceso de formación durante este semestre, me gustaría compartir mis reflexiones sobre esta primera etapa del máster mediante una valoración que estará complementada con las respuestas a las siguientes preguntas de autoevaluación facilitadas en las instrucciones de la actividad 3 del portafolio:

-          ¿Cómo he avanzado en mi proceso formativo?
-          ¿Qué aprendizajes puedo señalar como los más significativos?
-          ¿Cómo concibo en estos momentos la enseñanza y el aprendizaje de ELE?
-          ¿En qué medida se ha transformado mi visión de la enseñanza y mi práctica educativa?



Antes que nada, debo mencionar que la realización del portafolio ha sido un ejercicio de retrospectiva mucho más fructífero de lo que esperaba. Tomar una pausa para volver a leer mis opiniones hacia este curso en sus inicios y trabajar en las experiencias que más me han marcado a nivel académico desde una perspectiva analítica e introspectiva a través de las muestras presentadas, me ha hecho ser más consciente de mi evolución en mi proceso formativo. Es por esto por lo que valoro de forma extremadamente positiva el hecho de que el portafolio sea una asignatura más a lo largo del Máster de Profesor/a de Español como Lengua Extranjera, ya que complementa nuestro avance académico, de modo que aquí no son los profesores los encargados de puntuar nuestro desarrollo, sino que el juicio dependerá solo de nuestras propias percepciones personales acerca de nuestro trabajo y evolución.

Así pues, considero que los conceptos que hemos trabajado, la metodología de enseñanza recibida en la gran mayoría de asignaturas y las actividades realizadas han superado todas las expectativas que tenía al empezar el curso y han enriquecido sobremanera mis conocimientos sobre la docencia de una LE.

A pesar de tener experiencia como profesora de ELE y de haber realizado varias asignaturas relacionadas con la enseñanza y adquisición de LE en el Grado de Estudios Ingleses, creo que mi principal objetivo inicial ya se está cumpliendo, “contar con más herramientas a la hora de enseñar español y aprender mejor la didáctica y el proceso lingüístico en la adquisición de una lengua extranjera”, tal y como mencionaba en mi ‘Punto de partida’. De esta manera, puedo afirmar que mi proceso formativo va en alza y los resultados conseguidos hasta ahora son más que satisfactorios, por lo que me siento, en el terreno personal y profesional, más preparada en mis clases y con más confianza a la hora de realizar mi trabajo.

Tal y como enfatizo en las muestras presentadas aquí, aprecio mucho que en varias asignaturas se nos anime a reflexionar sobre lo que sabemos acerca de diversos conceptos relacionados con la enseñanza de ELE o incluso, como en la muestra 2, sobre nuestros propios conocimientos relacionados con la lengua como usuarios de la misma. Por otra parte, pienso que es muy importante que se nos esté formando para ser capaces de integrar toda la teoría que estamos estudiando a un nivel más práctico, sobre todo en lo referente a la planificación de nuestras clases de español y de la creación de nuevos materiales didácticos, aspecto que es realmente útil teniendo en cuenta que muchas veces vamos a necesitar materiales adicionales para trabajar alguna función lingüística o algún aspecto gramatical que necesite ser reforzado. No solo eso, se nos anima a que seamos conscientes de los conocimientos que tienen que tener nuestros estudiantes en cada nivel y que nos familiaricemos con herramientas esenciales como, por ejemplo, el Plan Curricular del Instituto Cervantes. Por último, me gusta que se nos ofrezcan muestras reales, véase la actividad inicial de la asignatura de Adquisición de Segunda Lenguas, en la que se nos pide que evaluemos a nuestros estudiantes no desde un punto académico, sino desde una perspectiva más amplia que nos permita ser más conscientes de la fase en la que se encuentran en su proceso de aprendizaje. Por lo tanto, el error no se enfoca en centrarnos en los fallos de los integrantes de nuestra clase, sino en conocer más sus necesidades para poder preparar lecciones más efectivas dentro de su progreso en la lengua objeto. Gracias a todo esto, he podido entender mejor otro de mis objetivos básicos en el ‘Punto de partida’, ser más competente a la hora de establecer “una secuencia didáctica más coherente, dinámica y significativa para el alumno”.

Como consecuencia, puedo afirmar, que mi concepción sobre la enseñanza y el aprendizaje de ELE ha alcanzado otro grado. Al comenzar, tenía la necesidad de saber cómo ayudar al estudiante a ser más independiente y a hacerle más participe en su proceso de aprendizaje y creo que es algo que estoy comprendiendo mejor a través de lo que se ha enseñado en el curso, además de que percibo que se trata de un sendero al que todavía le queda mucho camino. Ahora considero que las responsabilidades del maestro son más de las que pensaba y los criterios a tener en cuenta para la docencia de una LE alcanzan una lista bastante larga, por lo que he tomado una nueva consciencia acerca de la responsabilidad del profesor con respecto al avance del estudiante de ELE.


Por último, los conceptos que más resuenan en mi mente a la hora de enfocar mi práctica educativa en el presente son los de inteligencias múltiples, destrezas lingüísticas y competencias comunicativas. Para mí, estos tres factores son clave a la hora de instruir y prepararnos mejor como maestros del idioma que nos atañe en este máster, algo que no tenía tanto en consideración en el pasado. Integrar las tres es clave para ayudar a nuestros aprendientes a alcanzar el éxito en sus objetivos, lema que debe de ser el pilar en el momento de planificar nuestras lecciones.

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