Sunday, 27 November 2016

Punto de partida: Sobre mis expectativas de formación

¿Qué espero de este curso de formación de ELE?
¿Qué metas y objetivos de formación me marco en este programa?
¿Cuáles son mis metas profesionales?
¿Hacia dónde me dirijo?

Espero de este curso poder entender mejor cuál es la misión del profesor de español, cómo establecer una secuencia coherente, dinámica y significativa para el alumno. Me gustaría aprender la forma de satisfacer los diferentes objetivos de los diferentes perfiles de estudiantes o sobre cómo abordar de una forma más eficiente la enseñanza del español como lengua extranjera en niños.

Mis principales metas son, como comento al inicio de esta reflexión, contar con más herramientas a la hora de enseñar español y aprender mejor la didáctica y el proceso lingüístico en la adquisición de una lengua extranjera.

Como profesional, me gustaría poder experimentar la enseñanza de una lengua extranjera a nivel universitario, o en la creación de materiales de español para extranjeros, ya sea en proceso de inmersión o en un país de habla no hispánica.

Como docente, me gustaría poder aprender sobre cuál es el camino para convertirse en una guía en el aula, mediante actividades que pongan al estudiante al mando de lo que está estudiando y que requiera el esfuerzo del alumno, transformado al profesor en otra herramienta más de la clase que contribuye a su proceso de aprendizaje de la nueva lengua.



Punto de partida: Sobre mi experiencia docente previa

¿Qué experiencias positivas puedo describir de mi práctica docente?
En este momento inicial del programa, ¿qué carencias puedo identificar de mi práctica docente previa?

De mi experiencia como docente, considero muy positivo haber podido trabajar con estudiantes de diferentes edades, lo que ha precisado en muchos casos que deba cambiar y revisar mi estilo de enseñanza constantemente. También he tenido la oportunidad de trabajar con otros profesores mucho más experimentados, gracias a lo que he podido adquirir otras técnicas de enseñanza o replantearme otros muchos aspectos como por ejemplo, qué transmito con el lenguaje corporal que transmito en el aula, el tono de voz que utilizo, el lenguaje que uso entre otros muchos detalles que a veces no tenemos en cuenta pero que construyen el pilar de la figura del profesor. Pero sobre todo, me gusta el hecho de haber colaborado en la creación de nuevos currículos y materiales para la enseñanza, comprobar su eficacia, modificarlos si es necesario y poder apreciar todo este proceso creativo.

Ahora bien, siento la necesidad de actualizar y ampliar mis técnicas de enseñanza. Tengo la sensación de que ciertos conocimiento se han fosilizado y me gustaría aprender a sacar el máximo partido de mi clase. Asimismo, hay ciertas cosas que pienso que ya sé y después de la clase veo que no ha funcionado como antes, por lo que a veces puedo precisar de más preparación. El problema es que al buscar nuevos recursos me pierdo un poco con la gran cantidad de opciones que uno encuentra, pero que no siempre responden a las necesidades que uno desea cubrir en el aula, con lo que a veces suelen ser horas y horas de absoluto fracaso.

En el caso concreto en el que me encuentro ahora mismo, es el de mostrar una utilidad a lo que estamos aprendiendo en clase, hacemos muchas prácticas divertidas y variadas con los niños, pero muchos de ellos no quieren aprender porque dicen que nunca se irán de su país así que nunca necesitarán hablar español. Cómo se crea interés en el aula es algo que me gustaría poder descubrir y comprender.



Punto de partida: Sobre mis necesidades de formación


¿Qué retos emergen de mis experiencias y aprendizaje?
¿Qué interrogantes se me plantean en los conocimientos que en la actualidad tengo sobre la enseñanza/aprendizaje de ELE/LE?

Cuando empecé a trabajar como docente fue con adultos con un currículum muy marcado en inglés ya que era para preparar a estudiantes para una prueba de nivel oral en una academia durante tres años, por lo que al tener una pauta tan marcada con poco espacio a la improvisación fue una ventaja como una primera experiencia a la hora de enseñar una lengua extranjera. Durante este tiempo, pude observar cómo funciona el proceso de adquisición de un idioma nuevo para el estudiante adulto desde un punto de vista más práctico, la mayoría de ellos se mostraban motivados y muy responsables con lo que hacían, ya que si no pasaban el test debían de repetir el curso, que aunque era intensivo tenía una duración mínima de tres meses además de una sanción económica. Más tarde empecé a trabajar como profesora de español e inglés en una academia de español, completamente diferente a lo que había hecho anteriormente, con un enfoque más comunicativo y práctico hacia lo que podría considerarse el mundo real. Fue toda una experiencia trabajar con un currículum con una variedad tan amplia de herramientas en el aula y aprender a crear materiales nuevos.

No obstante, la situación cambió cuando empecé a trabajar en una escuela internacional en una escuela primaria en República Dominicana a niños cuya lengua materna no era el español en su gran mayoría. En las clases se debía cubrir el currículum de un programa de español específico, aunque no todos los estudiantes llegaban al nivel requerido para poder trabajarlo, por lo que era muy complicado combinar ambas cosas y la clase muchas veces se acababa convirtiendo en una clase de lengua extranjera.

En el presente, trabajo en una escuela internacional en un país de habla inglesa, con niños de parvulario a sexto grado. Con los mayores la instrucción suele ser más fácil y fluida ya que hay ciertos conceptos que a partir de tercer o cuarto grado los niños ya pueden entender. Sin embargo, aunque los más pequeños tienen una habilidad de aprendizaje impresionante, a veces es difícil que entiendan lo que están aprendiendo, o que consigan ponerlo en práctica.

En resumidas cuentas, a partir de mi experiencia para mí un reto es cómo conseguir mostrar el lado práctico en ciertos tipos de clase con un currículum muy cerrado, cómo motivar a niños y enseñarles la utilidad de lo que están aprendiendo cuando no tienen dónde aplicarlo, cómo enseñar gramática sin enseñar reglas gramaticales o cómo adaptarse a una clase donde hay alumnos con diferentes niveles.

Al intentar sortear las dudas anteriores, uno se pregunta cuál es la mejor manera de presentar un nuevo concepto, cómo combinar lo aprendido anteriormente con lo que se está enseñando ahora para que no se olvide nada por el camino, cómo sacar el máximo partido a las herramientas del aula o, si es necesario repasar algún contenido, cómo hacerlo de formas variadas para reforzar su efectividad.



Punto de partida: Sobre las representaciones y creencias iniciales antes de iniciar el máster

¿De dónde vengo?
¿Qué experiencias formativas significativas traigo?
¿Cómo concibo actualmente la enseñanza de ELE o de LE?
¿Qué funciones creo que deben desempeñar los profesores y los alumnos de ELE?

En la enseñanza de una lengua, pocas veces se piensa en el enseñante como individuo. Sin embargo, sí se suele tener en cuenta el bagaje y las características del estudiante. Por lo que, tal y como se sugiere en esta actividad, es importante iniciar este máster de Profesor/a de Español como Lengua Extranjera con una reflexión sobre quiénes somos y sobre nuestras experiencias para poder entender mejor cómo hemos llegado hasta aquí. En mi caso, me gustaría presentarme con una breve infografía, en la que se puede reflejar a grandes rasgos quién soy yo.



Nací en Ecuador, pero me crié desde pequeña en España. Durante la escuela, mi asignatura favorita siempre fue la lengua y cuando empecé la escuela primaria decidí empezar a aprender inglés por mi cuenta, ya que mi sueño siempre había sido viajar y, tras visitar Irlanda por primera vez, me di cuenta de lo útil que sería el idioma anglosajón en un futuro. Esto fue lo que me impulsó a cursar el grado de Estudios Ingleses tras finalizar el bachillerato, ya que así podría continuar ampliando mis conocimientos sobre lengua inglesa, lingüística y literatura, además de también estudiar más en profundidad la gramática y la historia de la literatura española. Al poco tiempo de terminar mi carrera, me mudé durante un tiempo a Londres, ciudad en la que realicé el curso de Profesor/a de ELE ya que trabajar como traductora en el país británico me abrió los ojos sobre las oportunidades que me podía ofrecer mi lengua materna y sobre el interés que suscita el idioma en el extranjero. 



Mi experiencia aprendiendo inglés y enseñando tanto inglés como español hace que para mí no haya solo una definición para el concepto de enseñanza de una lengua extranjera. Considero que la enseñanza de un idioma puede tener muchos enfoques que estarán marcados por diferentes factores, aunque por otro lado me parece esencial que en la clase siempre se incorpore un sentido práctico a lo que se está enseñando, ayudando al profesor y al estudiante a tener en mente una finalidad en lo que se está trabajando, lo que será útil para que el docente pueda planificar mejor el camino a seguir y que el aprendiente pueda aprender visualizando una meta que le motive a continuar. Desde mi punto de vista, el profesor tiene un papel esencial, ya que es el hilo conductor en el proceso de aprendizaje del alumno y es, en muchos sentidos, el responsable de los avances del mismo. A la hora de preparar sus clases, un enseñante debe de:
  •           Dominar el espacio de su clase y las herramientas con las que cuenta en la misma (internet, ordenadores, pósters, etc.).
  •            Entender a los estudiantes, ya que no todos los alumnos aprenden de la misma forma, y conocer sus objetivos a la hora de aprender una lengua extranjera.
  •           Prestar atención al lenguaje verbal y no verbal de los aprendientes para asegurarse de que estos están aprendido la materia que está presentando a través de actividades dinámicas, variadas y amenas.
  •     Mostrar un dominio de la lengua y de lo que se enseña y ofrecer diferentes tipos de manifestaciones del idioma (leer, escribir, escuchar y hablar).
  •          Mantener una actitud positiva y abierta fomentando un ambiente en clase donde el estudiante pueda sentirse cómodo para expresarse y demostrar lo aprendido.


Por otro lado, el papel que adopta el estudiante en el aula es también esencial para poder cumplir los objetivos que se ha planteado al inicio del curso, sin importar el nivel con el que inicie el aprendizaje de una lengua extranjera. Como alumno, el individuo debe:
  • Tener claro qué es lo que desea conseguir mediante el aprendizaje de un nuevo idioma. No es lo mismo una persona que aprende español con el objetivo de viajar, que un médico que decide estudiar la lengua para poder comunicarse con sus pacientes en otro país. Tener claro este punto evitará también frustraciones que pueden frenar el aprendizaje, ya que si el profesor no sabe lo que el estudiante pretende lograr, no podrá presentarle los materiales adecuados que se adapten a las necesidades del aprendiente.
  •  Ser responsable y mantenerse al día en lo que se está trabajando. En el proceso de adquisición de un idioma, es importante volver atrás para no olvidar o no dejar de practicar lo que se ha aprendido anteriormente, pero no tampoco hay que estancarse. Si un alumno no estudia fuera del aula, no realiza las tareas (que se pueden presentar en infinitos formatos) para repasar en casa y no podrá avanza en la lengua, lo que no le permitirá alcanzar sus objetivos.
  • Mantener una actitud abierta y positiva. Aprender algo nuevo a veces requiere que reorganicemos lo que ya sabíamos. Por ejemplo, muchos angloparlantes creen que cuando terminaron deben decir ‘finito’, sin imaginar que no es una palabra en español, no es que sea algo malo, pero sí se requerirá que la persona haga un pequeño ajuste en su mente. Además, una lengua nueva también contiene una carga cultural con creencias y tradiciones que pueden diferir de la propia, por lo que es importante que el aprendiente sea abierto para poder entender y digerir nuevos conocimientos que pueden distar mucho de las opiniones personales.

Como se menciona anteriormente, estos factores pueden variar según la edad y necesidades del grupo de estudiantes.

Introducción al Máster de Profesora de Español como Lengua Extranjera

Sin darnos cuenta, nos hemos ido adaptando a un ritmo de vida que avanza a una velocidad trepidante debido a los constantes avances tecnológicos y a un ilimitado acceso a la información gracias a la era de internet, por lo que son pocas las veces en las que nos paramos a reflexionar sobre cómo nos hemos convertido en lo que somos en la actualidad. Sin embargo, es importante saber de dónde venimos para poder marcar el camino hacia donde queremos ir. Es por este motivo por el que en el inicio de nuestro portafolio para el Máster de Profesor/a como Lengua Extranjera se nos plantea un punto de partida en el que se analizan las propias creencias iniciales, necesidades de formación, experiencias docentes previas y expectativas de formación. Cada sección del 'Punto de partida' contiene unas preguntas específicas que se responderán desde una perspectiva introspectiva, brindando la oportunidad de observar la evolución de nuestros conocimientos y habilidades a lo largo del curso.


Para más información sobre el Máster de Profesor/a como Lengua Extranjera, no olvides consultar la página web del programa de estudios:

http://www.unibarcelona.com/int/maestrias-universitarias/profesor-de-espanol-como-lengua-extranjera